Mason Miller domina y queda a un inning del récord histórico de los Padres

San Diego Padres cuentan con un cerrador intratable, y su nombre es Mason Miller.

El lanzador volvió a brillar al sellar la victoria 2-1 sobre los Los Angeles Angels en el Angel Stadium, retirando en orden a los tres bateadores que enfrentó, incluyendo dos por la vía del ponche.

Con esta actuación, Miller extendió su racha a 32.2 entradas consecutivas sin permitir carrera, quedando a solo un inning de igualar el récord de la franquicia de los Padres, establecido por Cla Meredith en 2006.

El dominio del cerrador ha sido absoluto. En lo que va de la temporada, ha enfrentado a 38 bateadores, permitiendo únicamente cuatro embasados —dos por base por bolas y dos por hit—, mientras que ha recetado 27 ponches, alcanzando un impresionante porcentaje del 71.1%.

Desde su llegada al equipo tras la fecha límite de cambios el verano pasado, Miller se ha convertido en una pieza clave del bullpen, mostrando una consistencia difícil de encontrar en el pitcheo.

Incluso figuras como Fernando Tatis Jr. lo tienen claro: con ventaja en la novena entrada y Miller en la lomita, el juego prácticamente está decidido.

Aunque el récord absoluto de entradas consecutivas sin permitir carrera en MLB pertenece a Orel Hershiser con 59.0 en 1988, el momento que vive Miller ya lo coloca entre los brazos más dominantes del béisbol actual.

Los Padres tienen en sus manos a un cerrador en estado de gracia… y la historia está a un inning de distancia.