LOS ÁNGELES — En una noche que quedará marcada en la historia del béisbol, Freddie Freeman volvió a ser el héroe de octubre. El primera base de los Dodgers selló una dramática victoria 6-5 sobre los Azulejos de Toronto con un jonrón en la parte baja de la entrada número 18, poniendo fin a un juego que duró más de seis horas y que se convirtió en uno de los más largos en la historia de la Serie Mundial.
El batazo de Freeman ante el zurdo Brendon Little desató la locura en el Dodger Stadium y le dio a Los Ángeles la ventaja 2-1 en la serie. Con este cuadrangular, Freeman se convirtió en el primer jugador en lograr más de un “walk-off homer” en la historia del Clásico de Otoño, repitiendo la magia que ya había mostrado la temporada anterior.
“Fue un partido increíble, nuestro bullpen estuvo fenomenal. Sí, tomó un poco más de tiempo de lo esperado, pero valió la pena”, declaró Freeman entre sonrisas.
La otra gran figura de la noche fue Shohei Ohtani, quien volvió a brillar antes de subir al montículo en el Juego 4. El japonés se embasó en nueve ocasiones, logró cuatro extrabases y recibió cuatro boletos intencionales, una hazaña inédita en la historia de la postemporada. “Lo más importante es que ganamos. Lo demás pasa a segundo plano”, señaló el astro nipón.
El maratónico encuentro tuvo de todo: jugadas ajustadas en las bases, atrapadas espectaculares y un duelo táctico entre managers que agotaron prácticamente todo su bullpen. Los Dodgers utilizaron diez lanzadores, mientras que los Azulejos vaciaron la banca tras la lesión de George Springer en la séptima entrada.
Los cuadrangulares de Teóscar Hernández y del propio Ohtani habían dado ventaja temprana a los angelinos, pero un jonrón de tres carreras de Alejandro Kirk y un error defensivo cambiaron el rumbo del juego para Toronto. Sin embargo, los Dodgers lograron empatar y mantener el suspenso hasta el final.
Clayton Kershaw también tuvo su momento decisivo, entrando en relevo en la entrada 12 con las bases llenas para dominar a Nathan Lukes con un rodado que puso fin a la amenaza.
Tras múltiples intentos fallidos de ambos equipos por romper el empate, Freeman decidió el juego con un swing perfecto. En cuenta de 3-2, conectó un sinker que viajó por todo el jardín central para poner punto final a un partido que será recordado por su intensidad y dramatismo.
Los Dodgers toman así la ventaja en la serie y buscarán acercarse al título en el próximo encuentro, con Shohei Ohtani programado para abrir en el montículo.