El partido por el tercer puesto de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ quedará grabado para siempre como la Final de Bronce más electrizante de todos los tiempos. En un auténtico festival de diez goles, Inglaterra se subió al podio al derrotar 6-4 a una Francia que vendió carísima su derrota. La tarde no solo entregó emociones al por mayor, sino también un récord legendario: Kylian Mbappé marcó un doblete y se convirtió en el máximo goleador histórico de las Copas del Mundo.
Una aplanadora inglesa en el primer tiempo Thomas Tuchel sorprendió con un once atípico, dejando en el banco a figuras de la talla de Harry Kane, Jude Bellingham y Jordan Pickford. Sin embargo, la apuesta le salió a la perfección. La selección de los Tres Leones devoró a su rival en una primera mitad perfecta basada en la presión alta y una efectividad letal.
Apenas al minuto 3, Declan Rice robó un balón en mitad de cancha y sacó un zapatazo pegado al poste para abrir el marcador, firmando el segundo gol más rápido de Inglaterra en los mundiales. La presión no cesó y al 18′, Ezri Konsa conectó de cabeza tras un córner del propio Rice para el 2-0. Tras la pausa de hidratación, apareció la gran figura del encuentro: Bukayo Saka. El extremo firmó un doblete antes del descanso (37′ y 45’+1′) ante una defensa gala totalmente pasiva. Por primera vez en la historia de los mundiales, Francia encajaba tres o más goles en una primera mitad.
El rugido de ‘Kiki’ y el sufrimiento del final Didier Deschamps movió sus fichas para el complemento con los ingresos de Ousmane Dembélé y Bradley Barcola, transformando por completo el partido. Francia sacó el orgullo y se convirtió en una máquina mental. Kylian Mbappé descontó al 48′ con una definición de zurda y Barcola puso el 4-2 al 54′ metiendo miedo a los ingleses.
Al 66′, Mbappé volvió a sacudir las redes tras una jugada combinada. Ese tanto significó su décimo gol en el torneo actual para afianzarse en la pelea por la Bota de Oro, pero sobre todo, su gol número 22 en la historia de los mundiales, superando a Lionel Messi (21) como el máximo anotador histórico de la competición.
Cuando el empate rondaba el estadio, Saka devolvió la tranquilidad a Inglaterra anotando desde el punto penal al 87′ para sellar su hat-trick. Aunque Dembélé descontó en el tiempo añadido (90’+6′), Jude Bellingham—quien ingresó en la segunda parte—puso el definitivo 6-4 en el último suspiro (90’+8′) para asegurar la medalla de bronce.
Voces desde el vestuario Tras el pitazo final, Thomas Tuchel no ocultó su orgullo por el esfuerzo físico de sus dirigidos: “Tuvimos un primer tiempo brillante y después un segundo tiempo turbulento… Estamos muy cansados y agotados de las últimas semanas. Atravesar toda esa adversidad es absolutamente brillante”, declaró para la BBC, señalando la desventaja en el calendario respecto a Francia.
Por su parte, Kylian Mbappé, capitán galo, hizo autocrítica sobre los primeros 45 minutos: “Durante el primero, entiendo que algunos piensen que hicimos el ridículo… fuimos humanos, y no nos lo podemos permitir. El primer tiempo da la impresión de que defraudamos al técnico, pero este partido no va a empañar el legado de Didier Deschamps”.